En un tiempo donde el paganismo asolaba las arraigadas costumbres del viejo mundo, la libertad era una bendición y la religión tan solo una quimera, surgió un hombre que, aun defenestrado y relegado a la más mísera ignorancia, cambiaría la historia de todo un reino.
Alfredo el Grande es una historia reimaginada que se enmarca en un exilio forzado, la de un reino sin rey; esta latente vacuidad en torno a una figura mesiánica, de caracteres redentores, compone un mosaico y una estructura donde frustración, resiliencia y desafío se entrecruzan cual quimera de lo imposible en ese recorrido desenfrenado hacia la liberación. En este camino hacia la superación, sembrado de ruinas y de epifanías, donde lo humano se sublima en lo heroico, se gestará la restauración de un trono y el nacimiento de un ideal.